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LOL

Un 10 en inglés. Un 10 clavado en inglés. Hacía muchísimo que no conseguía esa nota en inglés, aunque parezca mentira.

Sobre el examen de arte, prefiero no hablar. La verdad es que la lámina se la traía. Examen de Románico y Gótico y nos pone para comentar "La Maestá" Mira que no había catedrales y edificaciones por ahí perdidas en las diapositivas para poner, pues ella nos planta una virgen. Como en todos los exámenes.

El caso es que incluso le avisamos de que, si ponía una lámina de pintura a comentar, lo suyo sería no proyectar la lámina en la pizarra y "a correr" sino que habría de currárselo un poco dándonos el material en una hoja aparte, pero nada, ella hizo oídos sordos y yo tuve que achinar los ojos de una manera sobrehumana para percibir los detalles más ínfimos de la lámina.

Para que la veáis, es ésta:


Bonita ¿Eh?

Pero lo mejor del viernes fue, sin duda, el concurso de latín. Un texto horrible que no se podía traducir sin volverte loco y un montón de palabras que no venían en el diccionario. En definitiva, un examen desastroso, pero con bastante diversión.
Y es que, la universidad, es otro mundo. Gente cantando con una guitarra en la cafetería, universitarios haciendo malabares bajo el sol, hippies auténticos. Ese sí que es un buen ambiente y no como en el instituto.

En cuanto a mis "competidores" la verdad es que eran de lo más variopinto. Pese a que letras tenga más alumnas mujeres que cualquier otro itinerario, los hombres que estudian clásicas son de lo más extravagante: heavys por un tubo, un chico que era clavado a Leiva (de Pereza) - ¡Eh! En serio, clavado - una chica más pija que la propia muñeca barbie y un trío de lelos que me recordaban a los protagonistas de "Dos tontos muy tontos" pero con un acoplado y, bueno, luego también estaba el chico que se dedicaba a leerse el diccionario antes del examen. Eso sí que es lectura ligera y no lo de Hermione, señores.


Y como hay más cosas que contar, pero no me apetece del todo redactarlas, os abandono.

Con sintaxis.

Cuando llegue el nuevo día

dormiremos a la orilla del mar.

No sé por qué hoy me ha dado por cantar esta canción y la verdad es que se agradece, porque la semana pasada estuvimos TODOS LOS DÍAS (Que se dice pronto) cantando canciones de Jason Derulo y, qué queréis que os diga: las canciones están bien, pero cuando la cantas por trigésima vez, cansa.

Pero dejaré de hablar de actuaciones musicales que tienen lugar en nuestro instituto - y es una pena que deje de hacerlo, porque últimamente estamos que lo tiramos y no como esos del Glee club de la Fox - para volver a pintar este espacio de un poco de optimismo.

La verdad es que, contra todo pronóstico - todo hay que decirlo -, las cosas están saliendo mejor de lo que esperaba. El 9 en historia me ha dado la vida, bueno, qué digo la vida ¡La inmortalidad! El único fallo notorio ha sido, quizá (Sí, quizá, porque con mi profesora nunca se sabe) el de no contar qué consecuencias tuvo para el Carlismo la Regencia de Mª Cristina; a lo que yo levanto mi dedo y pregunto: ¿Pero no te he contado inmediatamente después que esto derivó en la I Guerra Carlista?
Aunque la verdad es que tampoco me como mucho la cabeza por ello. Según cuentan las leyendas urbanas, es la primera vez que esta mujer pone un 9 en un examen.

Y es que-¿Nunca os he contado cuál es el criterio de calificación de mi profesora de historia?: El suspenso, como norma general. El cinco, para el alumno que estudie. El seis, para el que haya estudiado un poco más. El siete - ocho para los muy buenos alumnos que se hayan preparado bien la asignatura. El nueve, para el profesor y, el diez, para los dioses. Conclusión: Nunca llegaré a ser una diosa; pero, de momento, me conformo con ser profesora. Además, me corrigió un epígrafe de 23 líneas cuando ella previamente había advertido que, si se pasaba de 20, rosco al epígrafe y paso al siguiente.

Otro motivo de felicidad ha sido el 9 en comentario de texto en lengua. ¡ALELUYA! Eso sí, mi profesor - al que amo y adoro - no tiene corazón. Me puso un 9'5 por el que le hubiera limpiado los zapatos una semana; pero, en una segunda lectura, decidió quitarme ese medio punto en un alarde de algo que yo llamo: crueldad infinita. Ahora sólo queda superar la semana que viene el examen de sintaxis y mantener la media de sobresaliente (Si puede ser, subirla un pelín) para que se enrolle y me ponga otro diez al final de la evaluación; cosa por la que no sólo le limpiaría los zapatos, sino por la que también le propondría matrimonio.

El examen de filosofía de esta semana también me ha puesto contenta. Nietzsche se ha saldado con un grandioso diez (vamos 7/7) que al filósofo le ha costado ponerme. Me explico, el hombre, en un alarde de crueldad infinita, quería bajarme puntos de yo-ya-no-sé-dónde y ponerme un 6'5/7 para "picarme y que no me durmiera en los laureles". Claro que, Santiago y yo tenemos opiniones distintas en cuanto a eso. Porque, lo que él considera motivación; yo, en segundo de Bachillerato, lo llamo putada. No sé qué opinión tiene de mí, pero creo que ya le he demostrado que, me ponga un 3 o un 11, pienso estudiar igual. Creo que tendré que repetírselo.

Sobre inglés, ha ido bien. Creo que sólo tengo cuatro fallos que, incluso, he memorizado para buscar en casa. A saber: "Forget TO LOCK" "Without HAVING REALISED" (o realized, no me acuerdo bien ahora mismo) "It may be him, but I'm not sure" y "I wish I went to London next year" (Creo que esa frase la ha hecho pensando en mí... bueno, la habría hecho pensando en mí si cambiamos year por summer). Pero, vamos, he salido tremendamente contenta del primer global porque, señores, inglés ya está finito. Ahora sólo queda inflarnos a ejercicios y textos de selectividad... ¡Yuju!

Lo bueno viene este viernes personificado en Arte - Románico y Gótico = muerte - y el concurso de latín.
Y es que, tras un día agotador en el que me tiraré una hora y media haciendo un maldito examen de Arte que me dejará la muñeca medio muerta; a las cuatro de la tarde tengo un concurso de traducción en la Complutense cuyo premio puede ser: o bien un viaje a Italia con todos los gastos pagados, o bien que te paguen la matrícula de la universidad.

No tengo esperanzas de ganar, la verdad (Y no vale poner: "Seguro que ganas" o "Seguro que quedas muy bien" porque no estoy en un ataque de pesimismo, sino realismo) pero voy a ir a pasármelo bien. Además, así voy mentalizada para el de Griego el día 8.



Con los participios absolutos en Lengua Española que favorecen a los alumnos de latín.

You get what you need!

Día de notas y, aunque parezca una extraterrestre por escribir lo que va a venir a continuación, estoy contenta, no; lo siguiente. Bien es cierto que ese 9 en latín no es para nada justo (Ya ajustaré cuentas con el profe y un buen bate de béisbol) y en inglés he pinchado un poco... ¡Pero aún así he mantenido ese 9'6 de media que me dice: "tía, que puedes conseguirlo"! así que... sí, estoy feliz. Además ¿Quién me iba a decir a mí que iba a conseguir un 10 en filosofía? Ni en mis mejores sueños, oiga.

Ahora sólo me queda celebrar estas notazas... estudiando este fin de semana para los exámenes de la EOI (que no cuentan para nota, pero habrá que sacarlos bien para que no se diga) aunque me consuela el hecho de que el sábado pasado no estuve presa en mi casa, sino haciendo el idiota por Sol con dos amigos y un matasuegras; así que, por dos días de sufrimiento no va a pasar nada. Eso sí, el viernes por la tarde, a Aula; aunque dudo mucho que me pase por el stand de la Complutense (Nunca he sabido bien cómo se escribe esa palabra) aunque sí lo haré por el de la universidad Camilo José Cela, a ver si me encuentro al estudiante de Psicología de todos los años, al que tengo un poco acosado, jé.

Y, hablando de esa asignatura, mañana tengo examen. Deseadme suerte - cuando leáis esto quizá no haga falta, pero deseádmela igual - ¡Y no os topéis con la comunicación perversa! (Lo siento, chiste de psicólogos)

Only eighteen.

La verdad es que podría comentar muchas cosas de mi cumpleaños y, desgraciadamente, no todas buenas. Pero, por supuesto, las malas prefiero dejarlas a un lado; porque no merece siquiera la pena recordarlas. Simplemente hay gente que te quiere y gente que te quiere... hacer daño. Y es triste que en tus venas corra la misma sangre que los que intentan hacer esto último, pero hay cosas que no se pueden cambiar.

Por otro lado, este cumpleaños ha sido muy muy muy muy especial. Empezó el viernes con un CD recién enviado desde Córdoba con amor - para más señas el CD es de "The Script" y es una pasada - y acabó con múltiples felicitaciones en tuenti que he acabado por contestar hoy.

El viernes, sin duda, fue un día realmente especial; no sólo porque acabara los exámenes, que también, ni por el CD, que también; sino porque me dieron una de las mejores sorpresas de mi vida. Yo no sé ya cuántas veces tengo que volver a decir que sois estupendas. Sí, sí, vosotras, la de esta foto que tendría que salir ahora a la derecha (Por favor, blog, cumple mis pelgarias) con las que llevo ya casi tres años de andanza en común por este camino, el cual llaman vida (¡Oh! Qué poético). Y es que, para quien no los sepa, ellas han sido unas de las pocas personas por las que realmente me alegro de haber entrado en cierto foro cierto día de Noviembre; porque amigas como ellas, pocas. Y con el término amigas como ellas me refiero a amigas que te llevan engañada a una cocina para cantarte el cumpleaños feliz frente a una tarta riquísima y hacerte pasar una de las mejores tardes que se puedan esperar. Me quedo corta diciendo que os quiero.

Por otra parte estuvo el sábado, donde pese a la lluvia, pasé una buena tarde en el Hawaiano aunque la ropa que llevaba no era muy cómoda que digamos (Sí, esta frase es de libre interpretación porque no me sé expresar mejor) donde las risas llenaron el ambiente para, finalmente, llegar al Domingo donde me sorprendieron ciertas felicitaciones que me animaron el día aunque la mayoría me ilustraran que dentro de nada acabaría en la cárcel. ¡Si es que me conocen demasiado!

En cuanto a hoy - y ya vuelvo a hablar de notas - ha ido mejor de lo previsto. Ya tengo casi todas las notas de evaluación... que no pondré aquí hasta que me las den todas (MUAJAJA soy malvada, os voy a mantener con la intríngulis)
De momento, los exámenes de la semana pasada han ido genial; 9 en Historia, 9'75 en Latín, 9 en Filosofía, 10 en Griego y 10 en Literatura. Me queda saber la de Inglés que, me huelo, será un ocho como un castillo; pero voy a dejar de martirizarme con ello. Cuando no hay suerte, no hay suerte.

Fin del testamento.

A por el segundo.

Hacía demasiado que no escribía y hoy me he vuelto a animar. Raro ¿Eh? Quizá es porque soy la desgana personificada y escribir un rato me despeja o quizá es, simplemente, porque me ha dado cargo de conciencia al ver esto sin actualizar. Sea como fuere, espero hacer una actualización decente.

En este tiempo en el que me he desaparecido del mundo del blog - el cual sólo usaba para ver los enlaces que conducían a los blogs dedicados a Glee, lo confieso - me he graduado la vista (El ojo derecho ha decidido aumentar su miopía el 0'75, lo que conlleva a que mi padre quiera quitarme el ordenador. Para lo poco que lo uso comparado con el año pasado, como si me quedo como un topo. Quiero evadirme, he dicho), me han dado las notas (9'6 de media que, tal y como lo veo ahora, no creo poder mantener en el segundo trimestre; pero como me ha dicho una gran profesional, soy demasiado negativa y no puedo centrarme en pensar en eso así que yo despacito y buena letra) y he seguido discutiendo con gente. En fin, nada fuera de lo relevante en mi vida actual - que es un tanto monótona, todo hay que decirlo -.

¿Sobre cómo va a ir esta segunda evaluación? Pues, visto lo visto, emito un sonoro já. La sintaxis me trae de cabeza, las oraciones de relativo latinas, tres cuartas de lo mismo (Porque este hombre no sabe explicar, no sabe. No me explico como algo que el año pasado entendía a la perfección, este año me suena como las explicaciones de Sheldon Cooper en TBBT). En cuanto a Historia del Arte, esta mujer ya es incorregible. Salta desde el arte Bizantino al Impresionismo para que vayamos a ver exposiciones. Lo mejor de todo ha ocurrido esta mañana cuando estaba dando el temario.

Profesora (Observándonos a Claudia, a Laura y a mí): Bueno ¿Y cuál es el tema del Impresionismo?
Nosotras: Pues ni idea.

Y es que, señora, si acaba de empezar a darlo hoy...

























































... ¿Cómo espera que sepamos la respuesta? Además, deje de ponerse esos pantalones para sordos, que ninguna queremos leerle los labios. Gracias.

Por lo demás, ha sido un día feliz. Este viernes ya vuelvo a tener exámenes - ¡Oh, un momento! Eso no es para nada feliz - pero el trimestral de filosofía ha pasado a ser de los temibles cinco autores a sólo... dos :D. Cómo me gusta la metodología de este hombre; aunque nunca conseguirá superar al de Lengua.


Con "qui, quae, quod".

Empieza la cuenta atrás...

Mañana comienzan, oficialmente, los trimestrales que, se supone, deciden la nota de esta primera evaluación. Y, recalco, se supone porque, señores, a estas alturas está todo el pescado vendido.

Y es que, de siete exámenes, uno directamente no tengo que hacerlo; en otro no tengo que esforzarme, otro va a salir solo, y, del resto, ya sé más o menos la nota. Vamos, que este trimestre no me la estoy jugando.
Pero, hablemos con propiedad para que no se os quede cara de haba leyendo esto.

En Historia del Arte, no hace falta que me presente al global para subir nota porque; siendo sinceros, no hay nota que subir. En el segundo examen, señores, lo he clavado. ¡Vamos! No me ha puesto un diez porque no ha querido; pero sé que ese 9'7 le ha picado. De hecho, le ha picado tanto que hasta me sumó una décima de menos pero, el caso es, que la media me da de sobresaliente = 9 haga lo que haga. Bien.

Segundo examen así... preocupante. Historia. La evaluación está aprobada con media de 7 que más bien tendría que ser un 8 pero, bueno, ya que soy el único aprobado de la clase, creo que tengo que estar contenta con mi nota. (Aunque, para qué engañarnos, no lo estoy del todo. Esta mujer es muy cruel corrigiendo) Resaltar que no sé qué le pasa a mi cerebro - quizá fuera porque mientras estaba haciendo el examen la gente estaba hablando como si estuviera tomándose un café a las cinco de la tarde, quién sabe - pero escribí aprobar ¡CON UVE! ¿Desde cuándo? Me desconozco. El caso es que el global es para subir nota - imposible con mi prove (Cebolla, te queremos) - pero no baja; así que ¿De qué me voy a preocupar? Repasito por encima ¡Y a correr!

En lo referente a Filosofía y Psicología, debido a trámites de los que no me apetece hablar (Cerda, cerda, cerda) ahora tendré un bonito 8'5 en cada uno de los dos exámenes trimestrales y, si no, al tiempo. ¡Con lo bonitos que eran mis sobresalientes! Pero es que, el filósofo, en cuanto te encasilla en una nota, no te saca de ella ni a tiros. Ya me podía haber encasillado en el 9'8, ya.

En cuanto a Inglés, es la asignatura que menos me preocupa de todas. El examen será de texto de selectividad; por lo que aventuro que mi nota será un 7 más o menos. Pero, bueno, el 9'3 de la gramática es una gran compensación.

En lo referente a Lengua, la literatura de los siglos XVIII y XIX es lo más mascado que hay. Creo que tengo que estudiarme unas diecisiete carillas de apuntes pero, la suerte es que ya me sé la mitad. Y "Tristana", aún no tanto, pero "El sí de las niñas" lo controlo que no veas. Eso sí, como me he leído los dos, en el examen puedo tirar por cualquiera. La cosa pinta bien. Además, me gusta la parte de Literatura; total, es todo de memorión.

Y finalizo con Latín y Griego. Latín, está jodido. Odio el "ut" el "cum" y el "ablativo absoluto", más todos los tiempos verbales y su reconocimiento y posterior traducción. ¡Ah, bueno! Los significados que otorga el diccionario también son una mierda; que hay que encontrar el significado adecuado de cada verbo según el contexto y eso me infla la vena, para qué negarlo. Pero, bueno, esperemos que la Literatura latina - ¡Hola, Eneida! - nos hinche un pelín la nota.
Griego es dios. Nada más que añadir. Repasar un poco el vocabulario, poner atención en la traducción - Vamos, no hacer el examen en 20 minutos - ¡Y un diez a la cosecha!


En fin, que tras mis cálculos y predicciones; sólo me queda esperar a que todo esto acabe. De momento, empieza mañana. Inglés a primera hora de examen - que son dos horas así como quien no quiere la cosa - el siguiente, Psicología - otras dos horas - y, finalmente, Filosofía - San Agustín, Santo Tomás ¡Puedo con vosotros!


Graznado por Sara el 23 de noviembre de 2010

La primera semana de muchas

Dear blog . . . 

Noticia importantísima: Mañana NO madrugo. La verdad es que llevo unos días que no puedo ni con mi alma. Desde luego, últimamente creo que las ocho de la noche es una hora muy propicia para acostarse y dormir hasta el día siguiente. No me acostumbro a que mi despertador suene a las siete y media, de hecho, ayer, se me olvidó incluso ponerlo. (Gracias señora madre por existir y despertarme)

La verdad es que, extrañamente, el viernes ha sido el mejor día de la semana en cuanto a clases se refiere. Creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto en una clase como lo he hecho hoy en Psicología. La verdad es que la asignatura cada vez me gusta más y, bueno, de momento el filósofo se está portando. El de Latín sí que me tiene un poco más mosca; nos manda traducir verso (Que no entra en Selectividad) para que veamos que el verso también existe ...

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Ajá, gracias por la información. ¿Te puedes ceñir a darnos los contenidos que entran en nuestro cruso? Es para empezar a traducir cuanto antes y que el Latín no me suene a alemán de Móstoles. Gracias

Por otro lado, el profesor de Lengua se está emocionando, mucho. Yo acepto que de aquí a dos meses tengamos que leernos dos librillos de literatura del siglo XVIII, de ésa que a todos nos gusta, de ésa; pero.. querido profe, ¿No sería mejor que nos dieras el listado de los libros lo que viene siendo... ya? Más que nada para irlos mirando y eso. Pero sólo es un consejo

De esta primera semana cabe destacar algo: Inglés me aburre demasiado. Creo que, a este paso, como no tenga trabajo que ir adelantando, haré lo del año pasado y me llevaré un libro para pasar los ratos muertos en esa asignatura. En serio es que otra vez el presente simple aburre a cualquiera. ¡Avanza mujer, por dios, avanza!

Creo que si me dieran un céntimo por cada cosa que repasamos unos dos millares de veces (así al alza) y por cada vez que escucho la palabra "Selectividad", sería billonaria. Y, hablando de la PAU ¿Quién tiene veinte hojitas de exámenes de Inglés de esta fatídica pruebecilla? ... ¡Qué ilusión me hace verlas, oiga!

En fin, que se pare el mundo, que yo me voy a pasar apuntes de Historia, Lengua, Latín y Psicología. Lo sé, lo sé, la envida os corroe.


24 de septiembre de 2010
Sara scripsit

Esto es Esparta

Dear Blog . . .

El filósofo y yo vamos a acabar muy mal este curso. Para que veáis que tengo dotes adivinatorias, lo anuncio hoy, día 17 de septiembre. Resulta que este año le vuelve a ir la marcha y, nada más y nada menos, ha decidido ser nuestro profesor de Psicología. La verdad es que me agrada de sobremanera que, la asignatura que más me gusta de todo el año, la haya tenido que impartir precisamente ÉL. Visto positivamente, por un lado, es bueno. Buenísimo. Así no le cogeré más cariño a Psicología que a las otras.  Si es que, todo es ver lo bueno.

¿A que el Lunes es para morirse?
La verdad es que, la primera psico-clase no ha estado mal. Incluso debo admitir que me gusta el método de este hombre; pero ha cometido un fallo garrafal y es el siguiente: La asignatura la tenemos que estudiar por nuestra cuenta porque, lo que él va a dar en clase, es algo totalmente distinto al tema del que vayamos a examinarnos. Me explico: En clase podemos estar trabajando la adolescencia, ahora, el examen puede ser del cerebro humano. Pues así no son las cosas, señor. Como me toques un poco la moral, ya sabemos que podemos montar todos una buena reunión en Jefatura de estudios, así que no empieces desde el primer día. Encima, los repetidores/nosotros sólo venimos de oyentes (Sí, majos, de oyentes a una asignatura que ni cuenta para la PAU, pero vosotros a lo vuestro. ¿Por qué no os quedáis en casa durmiendo?)

Por lo demás, la mujer de Economía es una persona realmente emocionada. Hoy, a las diez y veinte de la mañana (Cuando hemos empezado las clases, vaya) se ha presentado en nuestro aula dispuesta a dar su clase lloviera o nevase. Lo mejor de todo es que pretendía impartir "Economía de la empresa" a alumnos de letras puras. El cabreo que se ha pillado nuestra tutora cuando la ha visto en el aula no ha sido, ni de lejos, normal. Vamos, que nos hemos divertido desde el primer momento (Hasta que nos han comentado que Consuelo volvía a darnos Inglés y el filósofo, Psicología. Ahí ya se nos ha borrado la risa de golpe)

Sólo me resta comentar la clase de Lengua y la de Latín. El profesor de Lengua, de momento, parece un hombre majo. Un poco sarcástico (BIEEN) y, bueno, habla por los codos (Para qué lo vamos a negar) pero, al menos, tiene pinta de amar su trabajo. No como cierto filósofo, pero no voy a seguir criticando su persona, me aburre.

Por otro lado, el profe de Latín, el hombre ciego, es un ejemplo de que uno puede conseguir hacer lo que quiera en esta vida. Es digno de admiración. El hombre se maneja con una especie de aparato que se llama "Braille hablado" (Aunque, cuando el aparato habla, sólo lo entiende Claudia, lo que nos muestra que las chicas de letras necesitamos acudir urgentemente a GAES) que viene a ser más o menos así:  (Si la imagen se ha insertado bien, se verá a la derecha). Con esas siete teclas, el hombre puede pasar lista, ponernos exámenes y demás. La verdad es que tiene razón en que vamos a enseñarnos mutuamente. Por ejemplo, nosotros, hasta hoy, no sabíamos de la existencia del aparatillo del Braille hablado.

Y, con Latín, ha acabado mi viernes lectivo pero, aún, no ha empezado mi fin de semana. Además de haber tenido que cambiar todos los apuntes que nos ha dado nuestra profesora de Historia (Porque no solamente estaban todo juntos y aquello era ilegible, no; sino que tampoco había cualquier signo de puntuación) me queda hacer una especie de redacción para Psicología y, de paso, irme resumiendo el primer tema. Todo ello aderezado con pasar los breves apuntes que nos han dado hoy de esa asignatura. Para colmo, mi impresora me ha abandonado y ha decidido no imprimir mi horario y borrar sus controladores de mi ordenador, así que procedo a pelearme con ella

Por suerte, mañana hay ración de Lisse y, el domingo, de valdebernardas. Si este va a ser mi último fin de semana, no pienso pasarlo en casa por mucho que me mandes tormentas, maldito karma


17 de Septiembre de 2010
Sara scripsit


PD:  Hoy he escuchado 26 veces la palabra "Selectividad". Sólo hemos tenido tres clases. La que nos aguarda

Porque este será vuestro último "finde"

Dear blog . . . 

La tortura, oficialmente, ha dado comienzo... o quizá no. Seamos realistas, lo que pasa en mi instituto no ocurre en ningún sitio. Bueno, sí, quizá en la tele, pero dudo que suceda en la vida real. Para que no os perdáis en mis reflexiones y, de paso, no lo haga yo tampoco, procedo a escribir un resumen de mi productiva mañana

Nada más llegar al instituto con Sara y Claudia (Tras haber perdido una lentilla, haberme duchado a toda prisa y haber tenido que ir corriendo la mayor parte del camino), somos presas de una agradabilísima visión: El profesor de Filosofía.
Un escalofrío nos recorre la espalda porque, obviamente, no somos tontos. Sabemos que, si el filósofo está ahí, es porque es tutor de algún curso y, con la suerte que tenemos, seguramente lo sería de segundo. Nuestras sospechas se confirman gracias a las palabras de la jefa de estudios y nosotros comenzamos a temblar ¿Tendríamos ración doble de calvo? La respuesta es sencilla: no. Tenemos la misma tutora del año pasado: María Jesús, conocida mundialmente como "La cebolla", gracias a que somos Segundo A. Los de ciencias puras no han tenido tanta suerte.

La verdad es que, ahora que lo pienso, dentro de lo malo, cualquiera de los dos tutores era horrible. Lo peor es que al de Filosofía le tenía más o menos dominado, a la de Historia le guardo rencor, mucho rencor. Vamos, que me tengo que retractar de lo escrito en el primer párrafo, no he tenido mucha suerte que digamos. Karma 1 - Sara 0

Pero no acaban ahí las buenas noticias, no. Éstas siguen con mis nuevos amiguitos/compañeros de clase.
Juro que no volveré a abrir mi bocaza en lo que queda de año, lo juro, porque el karma se encargará de que el destino me tenga reservado justo lo contrario a mis deseos. Me explico: Ángel, el chico más pesado de segundo de bachillerato, un estúpido de libro, es ahora mi compañero de clase.
La última frase que solté el año pasado en cuanto los alumnos graduados (Y los que no, pero esos también tuvieron la suerte de acabar en Mayo) cruzaron por última vez la puerta del Carlos III, fue "Al menos ya no veo más a Ángel" Karma 2 - Sara 0

Y aún hay más. El sex symbol del instituto, alias Diego, también se ha unido a nuestro variopinto grupo. (Sí, Layu, el chico aquel del burger) La verdad es que este año hay una cosa de la que no me puedo quejar: "La falta de payasos".
Claudia, Laura, Yaiza y, una chica nueva, Estefanía, creo que somos las únicas personas normales que hemos caído en segundo A. Todo pinta de maravilla. Karma 3 - Sara 0 Y, el cuarto punto para el karma, no se puede pedir un cambio de grupo. Bueno, Durly sí por eso de que tiene problemas familiares. Vale, en mi casa también hay problemas ¿Si lloro un poco y le echo cuento también me dejáis cambiarme de grupo para que vaya a clase con gente normal?

Lo bueno de este año es que, nuestra tutora, ya ha empezado animándonos. "Este va a ser vuestro último finde. Bueno, eso si queréis sacaros el curso" Pero ¡Cuidado! Las buenas noticias no acaban ahí "Vais a querer dejarlo en noviembre, o antes. Incluso querréis tiraros por la ventana de la clase. No lo hagáis, sólo os quedaríais lelos. Por cierto, hay una tienda de ropa allá por Gran Vía, donde la ropa de mujer, de tallas normales, está a 19 Euros. Toda la ropa" (Prometo que el discurso ha sido así, no me he saltado ni una coma)

Ahora sí, una buena noticia de verdad: ¡MAÑANA NO TENGO CLASE! Y no porque a nuestro amable "equipo directivo" (Ése que nos ha separado de Sara este año en clase, ése) le haya entrado la vena navideña, ya se sabe, ésa por la que todo el mundo hace obras caritativas, no. Sino porque no tenemos horario.  Sí, es así, aún no han podido hacer el horario de todo el instituto.

Aquí es donde quiero sacar a relucir el término "crisis".  La explicación de por qué no está nuestro horario (ni el de nadie) es la siguiente: Hay seis profesores que están dando clase en nuestro instituto y otro a la vez. El ordenador no sabe cómo cuadrar todos los horarios y tienen que arreglar un programilla. Y se dan cuenta de eso a día 15 de Septiembre. Viva la eficiencia

Siguiendo por la senda de los descubrimientos: Nuestro profesor de Latín es ciego. Sí, sí, ciego. Ya sé todos los interrogantes que os surgirán al leer esta noticia. Todos los hemos hecho en clase y nadie nos ha sabido responder: exámenes, explicaciones... todo promete ser un misterio con nuestro nuevo profe. Eso sí, ya han advertido: tiene el oído súper desarrollado (Pues estamos listos. No creo que le sirva demasiado) y, quien se burle de él, será expulsado un mes. ¡Anda que no va a haber gente expulsada ni nada en breves!
Pero eso no es lo mejor del asunto, no. Ni tampoco que este año tengamos que pagar nosotros las fotocopias del workbook y demás ejercicios que tengamos que hacer, tampoco. No, lo mejor de este profesor (Sí, he colado lo de que hay que pagar las fotocopias ahí porque sí, no busquéis lógica alguna) es que uno de sus ojos está del revés. Vamos, como dice nuestra tutora "Os va a dar grima"...



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¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen! Lo que va a costar el Latín este año


Y esto sólo ha sido el día de presentación. El comienzo de las clases: Viernes 17 a las 10:20 horas. Estoy impaciente

15 de Septiembre de 2010
Sara sripsit

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